jueves, 5 de octubre de 2017

Y si vivimos en un mundo donde todos son malos...todos serán monstruos en el futuro...





He escrito y reescrito esta entrada como cien veces durante los últimos días. Es imposible, aún estando a diez mil kilómetros de mi casa no sentirme en ella. Y me duele en el alma ver cómo van las cosas, leer comentarios, ver y escuchar vídeos.
Abrir el facebook, los periódicos, las noticias...y sentir tristeza.

He estado a punto de caer en el fatal error de escribir sin pensar y de comentar en el muro de alguna persona en facebook, movida por el impulso. De dejar mi opinión en algún periódico, en algún lugar de los miles que existen para dejar una pequeña muestra de lo que "opinamos" y hacerlo sin pensar.

He tenido tiempo de indignarme, de defraudarme, de poder defraudar, de sentir rechazo, de sentir odio y de sentir miedo.

Pero me contuve y no comenté lo primero que me venía a la cabeza. Intenté pensar, pero no puedo pensar a gusto de todos. Obvio.

Intenté pensar sólo por mí y no influenciada por nadie, ni por nada.

Estos días han sido y son intensos. Preocupantes. Alarmantes.

He podido reflexionar porque aquí, en Buenos Aires, la gran mayoría de gente no puede ni quiere "posicionarse", porque no entienden lo que pasa en España. En el fondo es confuso hasta para nosotros también. Los que tienen familiares o amigos se inclinan hacia un lado u otro por lo que les explican, pero quieren saber más y te escuchan.

Con sus preguntas, he podido preguntarme a mi misma y he podido responderme de diferentes maneras. No es fácil ser ecuánime porque al final te tiran los sentimientos, que son inexplicables.
O acaso alguna vez se pudo explicar el odio o el amor.

Durante éstos días he estado leyendo mucho, viendo noticieros y contrastando noticias.

Produce terror ver cómo se manipula la información, cómo se añaden o recortan imágenes y textos a favor de un "bando" o de otro.
La información queda totalmente sesgada. Deja de ser información y se convierte en opinión. Y nosotros, con soberana estupidez, la compartimos a diestro y siniestro. Evidentemente sin contrastar y sin pararnos a pensar siquiera si es real.

Supongo que es normal. La tecnología no da para pensar.
Da para hacer click y soltar toda la mierda que puedas. Y sin pensar propalas una marabunta de insultos, improperios y demás enajenaciones mentales.
Y el odio se va multiplicando.
Además uno sólo comparte lo que coincide con lo que piensa, claro está.

Quizá podría terminar mi escrito aquí y quizá quedaría bien con la mayoría. Los más me darían la razón porque al fin y al cabo esto es bastante razonable. Pero no quiero quedar bien, quiero dar mi opinión y posicionarme, aunque reciba críticas.

Como ya he dicho es mi opinión y es lo que yo siento. Inevitablemente es una opinión sesgada por mis raíces. Además, por definición ningún sujeto es objetivo y menos yo.
Pero es mi opinión, no tengo otra. Quizás mañana la cambie, pero hoy es ésta.
Por suerte, no le tengo miedo al cambio, ni a decir: joder, me equivoqué.

A la violencia la condeno de plano. Condeno no sólo los actos de la policía y de los dos gobiernos, sino también las provocaciones, los insultos, las amenazas y los chistes de mal gusto en todas las redes sociales. De ambos "bandos".

En esta cuestión no acepto los "peros". “No hay justificación... pero...” eso es lo que más se escucha. Ese "pero" inocente justifica al fin y al cabo esa violencia nada inocente. Toda esa gente que dice que Cataluña es parte de España pero a la vez justifica el ataque a sus conciudadanos.
Eso es lo que más me entristece.

Personalmente la política nunca me ha gustado. Y menos hoy en día, que estamos rodeados de malos políticos, chaqueteros y corruptos.
La verdad, yo hago poco o nada por cambiar la situación.
Cuando toca votar, voto, como la mayoría de las personas.

Sé que esta votación era ilegal, lo repito aunque no hace falta porque todo el mundo lo sabe.
Pero, ¿qué le queda a las personas de a pie para hacer saber qué algo les molesta, les indigna, no les gusta, o les parece injusto? ¿cómo se hace cuando los canales naturales se han cerrado?
La gente salió a la calle porque están cansados e indignados. Para algunos el reclamo es justo y para otros injusto. Dejemos eso aparte.

Cuando la gente está decepcionada, desilusionada y no recibe respuestas de ningún tipo encuentra un alivio en el voto, aunque sea ilegal y aunque no sirva de nada.
Yo creo que este voto ha sido la reacción civilizada de gente civilizada a la cerrazón gubernamental, tan legal como poco ética.

Quizá habría que preguntarse ¿por qué es ilegal votar? No da la impresión que el hecho de votar sea de por sí un delito. En todo caso podrá ser un delito intentar aplicar aquello que se ha votado, pero el voto es un ejercicio cívico, aunque pueda ser inútil.
La violencia no es un acto de civilidad, aunque pueda ser útil para algunos.

La historia, en todos los rincones del mundo, nos enseña que con la violencia nunca se ha llegado a ninguna parte. En nuestro caso en particular, lo único que se ha conseguido es fomentar más odio.
De los dos bandos.


Ser catalán o ser español no es algo que se elige. Es algo con lo que naces. Algo fortuito pero que llevas con sentimiento y algo que, por desgracia, pareciera que en estos tiempos te obliga a posicionarte.
Yo estoy viviendo toda esta movida desde la otra punta del mundo, en otro país que tiene sus propios problemas y bastante gordos, dicho sea de paso.
Quizás justamente porque estoy lejos y no recibo tan vivamente la catarata de emociones que vosotros sí recibís, debería tener más posibilidades de ser objetiva y eso he intentado.

Soy catalana y ese sentimiento no puedo cambiarlo, ni quiero.
Pero no soy independentista.
Es que toda mi vida me han "chupado un huevo" (expresión argentina) esas "historias" y las banderitas. He vivido siempre bien y en concordia con mi familia y mis amigos.
Con mis amigos quizás alguna vez tuve que escuchar algún: “vosotros los catalanes...” y algún: “vosotros los españoles...”, porque las diferencias existen pero no son insalvables. Por favor, nunca lo fueron.

Ya estoy un poco harta de leer y escuchar una y otra vez las palabritas, fascistas y nazis de la boca de unos y otros. Creo que las personas que las utilizan no tienen ni idea de lo que significan y si fueran honestos y un poquito inteligentes les avergonzaría utilizarlas.

Como en todos los conflictos (sean políticos, sociales o religiosos) a los gobernantes les "chupan un huevo" los heridos y los muertos.

Ellos seguirán en sus despachos sonriendo, mientras las familias del "pueblo", de un bando y de otro, lloran por lo que les dejó su patria...
Esa patria que les roba, les separa y se ríe en sus putas narices.

¿Esto puede arreglarse? Evidentemente. Siendo todos menos chulos, bajando de vueltas, reconociendo los errores y dialogando.

Y me sumo al: Hablemos/Parlem
Sin banderas!




Pues, aunque sea un vídeo de esos medio lacrimógenos que circulan por youtube, me parece muy acertado lo que dice esta nena...

Y sí...

Si vivimos en un país donde creemos que el "otro" es el "malo"...en un tiempo, en un futuro... todos acabaremos siendo monstruos...

Si vivim en un pais on creiem que "l'altre" és el "dolent"...en un temps, en un futur...tots acabarem siguent monstres...





lunes, 14 de agosto de 2017

La vida es una apuesta, elige y déjate llevar. Frank Underwood (House of Cards)



La vida son muchas cosas. 
Pero cada vez estoy más segura que la vida es responsabilidad. 
Una responsabilidad de la que ya no somos responsables. Cada vez estamos más lejos de nosotros mismos y más cerca de algo irreal. 
Algo de lo que ni nosotros mismos sabemos qué es. 
Vivimos ya sin sentido. No sé qué buscamos ni qué necesitamos. 
Lo sé, hablo en plural. Hablo generalizando. 
Pero miro a mi alrededor y  creo que no existe ya, nadie sensato. 

El mundo está desatado. Está vacío. Está muerto de emoción. 
Los pocos que quedan a los que algo les importa, van cayendo despacio, desalentados. 
Deben seguir. Seguimos. Pero está siendo complicado. 

¿A qué te aferras cuando ves tanta tristeza? ¿cuando ves tanta maldad? 
¿Me vuelvo a encerrar en mi burbuja?  y
así no hago nada...
y elijo: la indiferencia.

Y vivir encerrada aunque me mueva constantemente, sin ver, aunque mis ojos están muy abiertos. Sin pensar, sin razonar...no me moveré si veo dolor, si veo algo que no me guste sólo giraré la cabeza hacia el otro lado. Sólo pensaré que nada puedo hacer.
Sólo me diré que yo no tengo tiempo. 
Correré más rápido. Me excusaré. Siempre me excusaré. A lo peor maldeciré y diré que alguien a  de hacer algo...pero no yo...yo no ...Yo tendré otras cosas que hacer. 

Me pasaré por el forro, el compromiso que tengo con la vida. Y no sólo con ella, sino con la obligación de ser responsable con el mundo. 

Ya hay otros que hacen cosas...hay otros que creen que se puede mejorar.
Pero van contracorriente. Ir a contracorriente desgasta. Te quita las ganas. Y cuando te das cuenta estás de mierda hasta las cejas. De la mierda de los demás. 
De la irresponsabilidad de los demás.
De la desidia de los demás. 

La vida son muchas cosas. 

No sé si dejarse llevar es la solución. 
Elegir qué tipo de vida uno desea me parece más correcto. 
Elegir ser responsable con nuestro entorno. 







Todos tenemos el poder de elegir
aunque nos tengan maniatados
podemos decidir..

lunes, 7 de agosto de 2017

un poco de todo...mucho de nada...




Dejé de escribir. Pero nunca, de desear hacerlo. Hay días de todo. Donde la cabeza es un hervidero de ideas locas e insanas a las que uno ha de dejar salir a la superficie. Pero el tiempo decide cual es el momento y a veces ese momento nunca se materializa. Cuando tengo tiempo, las ideas se evaporaron y no hay hilo por el que tirar para formar una sola línea de palabras legibles. 
Cuando no tengo tiempo y no es el lugar, las ideas se agolpan enroscándose. Bailando para crear frases. Pero no les dejaba porque no había lugar. Es extraño querer escribir y no poder. Es extraño hacerlo y que nada tenga sentido.

Tengo ganas de expresar muchas cosas pero debo aprender a ordenar. A clasificar. 
Mi vida ya no es un caos. Recuerdo cuando lo era. Hace tan poco de eso. He escrito sobre ello en otro blog. Como un diario. Casi eliminé este. Porque me parecía que ya no tenía sentido. Es demasiado naif. Demasiado lindo. Demasiado...Luego me doy cuenta que caigo una y otra vez en todo aquello de lo que quiero huir. Quiero huir de los tópicos. De lo que nos imponen. De lo que nos imponemos nosotros mismos. 
¿Cómo deben ser las cosas? ¿Cómo debemos pensar?

Soy un poco irracional, un poco feroz, un poco subversiva, un poco "sin filtro". Me duele todo, el mundo, la vida. Durante un tiempo, durante muchos años, yo era ira, era miedo, era rabia. Durante un tiempo dejé de respirar y seguí viviendo. Es cierto. Vives, pero no respiras el aire de la vida. 
No quería habitar este mundo. Me escocía. Me lastimaba. Me quebraba. Nunca deseé vivir. Pero siempre fui cobarde para dejar de hacerlo. Siempre sonreí. Aprendí a encajar el día a día con una gran sonrisa. Pero la ira respiraba dentro de mi. Se escondía. Siempre estuvo. A veces, todavía está. 

Una persona me dijo algo sabio: adáptate a este mundo, porque él jamás se adaptará a ti. Es cierto. Pero aún así, intentando adaptarme, intentando moldearme a él, intentando cerrar los ojos al dolor de lo que pasa a mi alrededor, intentando ser más crítica, más objetiva, siendo más adulta...Aún así no consigo pasear al lado de ella, siempre me escondo a observar las catástrofes, las maldades, la mezquindad. Por mucho que lo intente no respiro su mismo aliento. Y me enojo. Y me da terror. 
Porque el mundo hoy, da miedo. Y no. No me gusta caminar a su lado, ni adaptarme. 

Y deseo volver a escribir de todo y de nada. Aquí, allí, en hojas en blanco, en libretas de colores, en mi agenda...deseo ser...más calmada, más estructurada, más tranquila. Que mis palabras tengan sentido, tengan un orden. Se comprendan.
Que siga sin importarme nada y que me importe todo demasiado. 
Desearía cerrar los ojos y al abrirlos aprender a vivir y no sólo a sobrevivir.   







lunes, 31 de julio de 2017

Nos ha ido bien...¿no?...¿¿¿???



Crearon el típico grupo de WhatsApp de ex-compañeros de trabajo de hace mil años. Cuando trabajaba en una discoteca y era camarera...de eso hace...pues eso...mil años. 
Sinceramente lo pensé. Pero luego, me dije...será divertido. 
Para ver a la gente...¿¿¿??? 
¿Y a mi qué me importa la gENte? Dale! compañeros de diversión...Eso de diversión es un decir, porque yo iba a trabajar. Y lo de divertirse se lo dejaba a los borrachos del otro lado de la barra. 
Que si me pongo a recordar eran un puto coñazo. Claro que, siempre había el/la camarera que te daba la noche porque también bebía y te jodía el trabajar "en equipo".
O sea...puro divertimento...
Y sí. Trabajé en la barra de una disco. Ahora debería poner ese emoticono de WhatsApp al que le saltan las lágrimas. Sí. A mi también me saltan. Y me saltaban entonces...con la de horas de trabajo que llevaba en mi cuerpo. Que era joven y por eso lo aguantaba...que ahora muero a la semana o estoy en la cárcel cumpliendo condena por asesinato en masa.  
A lo que iba. Se creó el grupo. Y ya me veis a mi, curioseando las fotos...como todos...no hay que escandalizarse. Todo el mundo hace lo mismo en el WhatsApp. 
Mirar tu foto de perfil. 
Luego vinieron los primeros comentarios  y quien tiene el teléfono de este y del otr@...es que fueron muchos años. Much@s compañeros y muchas movidas. 
Luego, por donde anda cada un@...etc,etc. 

Y ahí va mi reflexión...alguien dijo un: ...veo que a todos nos ha ido bien ¿no? 
Me descojono.

¿Qué es que te vaya bien en la vida? 

Ahí estoy yo en plan tocapelotas...es que llevo un tiempo bastante hincha...o muy quisquillosa o que me harta esta perfección a la que los humanos vamos (suelto una risa) o queremos llegar...
Una perfección fictícia disfrazada de tecnología. 
Una perfección manchada de miseria. La nuestra y la ajena.

¿Qué es una vida perfecta? Tener un trabajo estupendo. Valorado por la sociedad, que sea tope, tope. En el que no te ensucies las manos, en el que no te aburras, en el que trabajes poco, en el que tengas secretaria. O vistas de alguna manera concreta. En el que ganas una pasta. En el que te codeas con  "cool people". En el que no te miran con cara de...¿sólo llegaste a esto? ¿¿¿???? Con lo buen@ que eras en esto o lo otro...y ahí llegaste...a nada...
Ese "nada" es muy subjetivo. Porque quizás para uno lo que hace es lo mejor. O quizás no es lo mejor pero ya le vale. O a lo mejor es una mierda, pero no hay otra opción. ¿Qué es un buen trabajo?

Tener una família. Y tener muchos hijos. O uno. O cinco. Es igual. Tener hijos. A imagen y semejanza. Y ser una madre y un padre modelo. Bueno...eso para la imaginación. Hablar de los retoños queda bien y siempre engorda el currículum en la vida perfecta. Aunque quieras matarte o quieras matarlos. Aunque en el fondo desearías haber pensado más esa decisión. Pero ahora, es lo que más amas en este mundo. Obvio. Queda mal visto en esta sociedad ser sincero y decir que estás hasta los cojones de los nenes, del marido o de la mujer y del puto trabajo ideal.

Tener una casa grande. Con jardín y piscina. O un apartamento de X metros cuadrados en el centro. 
Aunque la hipoteca te tenga jodido. Y las tarjetas estén cada mes a tope.

Y un coche. Los que tienen hijos un monovolumen  y los solteros o la pareja "moderna" un Audi o un BMW. 
Todo impecable. Una vida de escaparate.

Ah! y que los años no te hayan estropeado. Que estés flaca/o, en forma, que tengas un cuerpazo. 

Que te vaya bien en la vida parece ser muy importante. En estas reuniones todavía más. Cuando hace siglos que no ves a alguien parece que el aparentar se potencia, se agranda, se envilece.

-Mira de qué trabaja...pudiendo llegar a más...
-Hace años que no trabaja...y lo mantiene su mujer/marido...
-Mira que descuidada está...gorda...
-Mira que escote...no veas ¿no?
-¿No está demasiado flaca?
-Cuánto bebe ¿no?
-Cuánto come ¿no?
-Mira que cochazo...
-Mira con que mierda de coche va...
-No ha cambiado nada...igual de zorra...
-No ha cambiado nada...igual de tont@...
-Madre mía...cuántos hijos...
-No tiene hijos...que egoísta...
-Que pij@...
-Que hippy...
...bla...bla...bla...bla...bla...bla...bla...bla...bla..bla...bla...bla..bla...


¿Por qué hablamos tanto? ¿Por qué criticamos tanto? ¿Es necesario? 
¿Hace falta?

Me gustaría aprender a no juzgar. Estoy en ello. Me gustaría mirar a alguien, que me miren y no estar pensando porque tiene la vida que tiene. No me importa. Cada uno hace lo que le da la gana o a lo sumo hace lo que puede. O lo que sabe. 
Estaría bien que todos aprendiéramos. 
Supongo que eso es lo que a la sociedad hoy en día le falta. Debemos seguir una línea de conjunto, pero no debemos olvidar que ese conjunto lo forman seres únicos. Individuales. Y que todos necesitamos de todos. Pero que no hace falta sentir que eres más que nadie. 
Y que nadie es más que tú. Ni menos. 

A mi, me gusta saber de la vida de la gente. Pero para aprender algo de ellos. Siempre hay algo que puedes aprender. Siempre. Aunque no estés de acuerdo. Aunque no te guste.  







Pd.-Si me encuentro con este grupo os explicaré como fue...

sábado, 1 de abril de 2017

Nunca nada es para siempre



Que cuando veíamos la misma luz 
Y en cada mirada se juntaba nuestro azul 
Cuando susurrábamos la misma voz 
En cada palabra se ofrecía una razón 
Más nunca es para siempre 
No, no, no, no 
No fue para siempre 
No, no, no, no 
Nunca es para siempre

Presuntos Implicados





viernes, 17 de febrero de 2017

Zapatos Rojos



Dicen que la felicidad es fácil...sólo debes abrirle la puerta y dejar que entre. Sólo debes preparar una sonrisa y que las arrugas de los ojos hagan surcos para dejar huella en tu cuerpo de todas las risas que acumulaste a lo largo de los años.
Supongo que es dejar de tener miedo a la vida, simplemente.
Y pensar que todos tenemos derecho a ser felices, a pesar de...¿no?
Todos tenemos muchos "a pesares" y nos doblegamos ante ellos.
Y dejamos pasar el tiempo.
La comodidad es más sencilla que arriesgarse a otras historias.
Dicen que más vale bueno conocido que malo por conocer...y así...¿dónde encontramos esas oportunidades? Y donde quedan nuestros instantes...
Abre la puerta al color de la vida, del llanto, de las risas, del miedo, del silencio, del dolor, de la alegría, de la desesperación, del amor, del desamor, del tiempo...que corre detrás tuyo...

(Octubre2015)



le doy la oportunidad al blog de autodestruirse o mutar...
a mi misma también
me voy a robar sueños ajenos
besos
hasta pronto







viernes, 16 de diciembre de 2016

Define Ira




La ira es el enredo de zarzas donde corres a esconderte
para refugiarte del abandono.

En la violencia no duele tanto la melancolía.
En la violencia sí sabes qué hacer con el miedo.


Mis abismos y Yo. 


Nunca supe como definir la ira que sentía, no supe a ciencia cierta de donde procedía, ni qué me la provocaba. Aún hoy, siento de vez en cuando un enojo que en cuestión de minutos podría pasar a ira si no me controlo. Lo hago. No me cuesta poco. Me cuesta mucho. Es algo profundo que traspasa. Algo que no debería pertenecerte. Pero que está ahí, escondido bajo tu piel. Algo que no quiero que me pertenezca. Pero una parte de mi es ira, es vesania, es dolor. 
He tenido media vida para controlarla. Pero a veces se me escapa. Como se me escapan también las cosas buenas. 
Es imposible controlar los sentimientos. Y las emociones. Es imposible olvidar ciertas cosas. La ira te hace poderoso.
Nadie desea reflejarse en ti. Nadie te compadece. Sólo se apartan. 
Todo es más fácil. Aún hoy, opto por el camino sencillo. Algunas veces. 
Quizás,por suerte, no con la misma intensidad de otra época. Pero, es igual de destructiva. Para uno mismo. Para los demás. Es una emoción que agota. Es demoledora. Despedaza la cordura. La hace añicos. 
Luego, sientes la desolación. Y la tristeza.
Pero nadie te ve. Nadie está cerca. Entonces puedes hacer frente a lo que sea. Paraste el golpe y te protegiste. Y el daño ya está hecho. Pero ya no es tu daño, ni tu miedo. Ya no eres tú. Es una parte de ti que se aleja. Definir la ira no es buscar en el diccionario la respuesta. Es buscarla más allá de uno mismo. 

Esas cuatro frases son la descripción ideal de ira, para mi. Un genio Ruth.


viernes, 2 de diciembre de 2016

Un día cualquiera lleno de huracanes.

Graffiti en "El Mercado de las Pulgas"
Buenos Aires

...en todas las ciudades hay esquinas difíciles, 
sólo hace falta sacudirse el miedo...



Me siento a desayunar en una cafetería pequeña, donde hacen un café bastante bueno. La música es horrenda, esa mezcla de hip hop o yo que sé que estropea el ambiente. Pero por suerte suena bajita y no molesta. Si te concentras en leer ya no se escucha. Siempre me siento en una mesa individual, pequeñita, que da frente a la puerta y a una vidriera grande. Miro el cruce que queda frente a mi, cientos de coches pasan sin descanso. El sol, a las diez y media de la mañana reluce  en contraste con lo oscura que está la cafetería. La temperatura ya es de 21 grados. Hoy volverá hacer muchísimo calor.
Intento cuadrar lo que siento al lugar donde estoy ahora. Una gran ciudad.
Un gran barrio. Muy grande, quizás demasiado. Imagino que no estoy aquí, la luz del sol me hace pensar en Barcelona. La calzada adoquinada también, hasta los taxis, pintados de negro y naranja. Pero Barcelona tampoco era mi ciudad.

Escribo pensando en una mañana de lunes. Dejaba mi auto aparcado, tomaba el autobús y a las 10 estaba desayunando en cualquier cafetería de Urquinaona.
Igual que ahora, observando vidas ajenas. Observando el movimiento frenético de autos y personas, pero con esa tranquilidad de pensar que esa vida sólo te pertenece los lunes por la mañana. Cuando faltaba género para la tienda, cuando quedaba con alguna diseñadora o simplemente me tomaba la mañana libre para charlar con alguna amiga.
No me pertenecía ese ruido, ni el caos, ni ese olor a asfalto "chamuscado".
Me tranquilizaba pensar que en unas horas volvía a la paz de una ciudad minúscula donde poder dormir por las noches.
Levanto de nuevo la vista y vuelvo a ver el cruce repleto de coches . La cafetería se ha llenado de gente a la que escucho pero no acabo de entender. Qué gracioso!
Es castellano pero no entiendo nada. Hay tres chicos sentados en una mesa a mi lado, presto atención a la conversación. No comprendo casi nada! Nadie me dijo que "el argentino" era tan difícil de "descifrar".
A veces pienso en mi amiga Lau, se vino de Francia sin entender ni una palabra de español. Qué mujer valiente. Ahora sé que  no creo que yo pudiera hacerlo. Vivir en otro país donde no me acompaña el idioma. Mis amigos "argentinos" que viven en Girona se mueren de la risa cuando les digo que me cuesta tanto comprender a alguien que habla por teléfono o a un grupo de gente en plena conversación animada. Lo que son las cosas. Es para reírse o para no creerlo.

Luego también me da por pensar en los miles de inmigrantes que hay en todas partes del mundo. Lo difícil que ha de ser acostumbrarse a un país donde ni si quiera son parecidos a ti en aspecto, ni hablan tu idioma.
Qué sensación tan horrible de miedo.
Yo no tengo miedo. Pero sí todavía me queda una sensación de vacío que he de llenar. Es un sentimiento extraño, porque no echas de menos tu casa, pero sí quizás echas de menos a lo que estás acostumbrado a "ver" y a "oír".
Hay momentos que pareciera que la ciudad te engulle, te hace sentir mareo, como si de repente, no supieras a dónde vas, aunque tengas claro tu destino. Todo es distinto, aunque a primera vista todo se parezca. Porque realmente todo se parece. Hasta las caras de la gente. Nada es tan distinto.
Hay lugares que me transportan a Madrid y otros muchos a los pequeños barrios de Barcelona.

Veo un policía apostado en una esquina, un chico jovencito cargando ese chaleco antibalas, ese reflectante naranja y ese uniforme tan negro con esta temperatura. Ayuda a cruzar a una señora la calle y vuelve a la pared que le da la  sombra para refugiarse del sol. Se ve que estos policías hacen de vigilantes a alguien concreto que necesita protección. Veo a muchos policías apostados en cualquier esquina. Debe ser horrible ver que las horas no pasan y que tu jornada laboral sea simplemente estar de pie en una esquina. Aquí la policía no parece nada cercana. Aunque sinceramente, yo actúo igual que en España. Si necesito preguntar algo, lo pregunto y se lo pregunto a ellos que para eso están.Y todos han sido la mar de amables.
Pero si que es verdad que si hablas con la gente no tienen demasiada confianza en el cuerpo de la policía. Me da tristeza. Yo jamás he estado en contra de los cuerpos policiales, está claro que nuestra sociedad necesita de alguien con uniforme a pesar de que nos joda. Me discuto siempre con la frase ¿quién vigila a los vigilantes?
Es cierto. Pero ¿quién vigilaría a los putos chorizos?

Lo mejor de este rato, mi café con leche con las dos "medias lunas". Ya lo dije en alguna parte,  son unos híbridos entre los croissant y los brioche. Están buenísimas y son las culpables de los kilos de más. Disfruto de la hora mirando al "tendido" y escribiendo frases sueltas que dan para una entrada.
Nadie nos prepara para los cambios. Y aunque éstos son necesarios y muchas veces la rutina diaria nos hace maldecir y nos hace desear que las cosas cambien, cuando realmente entras dentro del "ojo del huracán" al principio parece que todo es igual. Que nada ha cambiado.
Pero no es cierto, tu otro yo empieza a girar y a girar. Se ha de adaptar de nuevo. Ha de encontrar su lugar. Nuevos proyectos y nuevas ilusiones. Unas caerán estrepitosamente contra el suelo, otras volverán a levantarse y volarán por los aires.
Y entre esas subidas y bajadas, esos giros, esos aterrizajes, debes encontrar la manera de sobrevivir a las decisiones que tomaste.
Porque rendirse siempre es demasiado fácil.
Porque la vida te dirige hacia un lugar que sólo ella sabe. Y estoy segura que lo hace para que aprendamos. Aprendamos a seguir, a ser distintos, a comprender, a abrir horizontes...Siempre dije  que nada es por casualidad.

  

viernes, 25 de noviembre de 2016

cada segundo de incertidumbre





Sigo cruzando ríos 
        andando selvas
 amando el sol
       cada día sigo sacando espinas del profundo del corazón
en la noche sigo enciendo sueños para limpiar con el humo sagrado
                           cada recuerdo

Natalia Lafourcade







lunes, 31 de octubre de 2016

Comprender las reglas y amoldarte a ellas...


                                                       Graffiti en Barrio de Villa Urquiza
                                                                          Buenos Aires


"Me guste o no, ahora me encuentro en 1Q84.  El año 1984 que yo conocía ya no existe. Esto es 1Q84. El aire ha cambiado, el paisaje ha cambiado. Me tengo que adaptar rápidamente a la forma de ser de este mundo con signo de interrogación. 
Igual que un animal liberado en un nuevo bosque.
Para protegerme y sobrevivir, tengo que comprender sin dilación las reglas del lugar y amoldarme a ellas."

1Q84 Haruki Murakami








No dista mucho de la realidad.
Uno debe aprender a vivir con y en realidades diferentes.
Aprender, que nunca es tarde.
Adaptarse como camaleón.
Mezclarse.
Aceptar.
Vivir.

Y de vez en cuando...parar y descansar.